NÚCLEO TEOLÓGICO 7: El plan redentor de Dios en el Nuevo Testamento.
ESTACIÓN BÍBLICA 1: El Espíritu Santo y la misión de la iglesia.
VERSÍCULO CLAVE: «Pero tú, Belén, en la tierra de Judá, de ninguna manera eres la menor entre las principales ciudades de Judá; porque de ti saldrá un príncipe que será el pastor de mi pueblo Israel» Mateo 2:6
ENFOQUE: Jesús es nuestro rey prometido.

Encuentro 1: El tren de la promesa
Familias, bienvenidas al primer desafío de este nuevo Pack. Durante las próximas doce semanas realizaremos un viaje cronológico por el Nuevo Testamento. Aprenderemos sobre Jesús, el Mesías prometido, y su ministerio, el nacimiento de la iglesia y la esperanza futura. El objetivo de este Pack es que podamos reconocer durante todo este recorrido que Dios cumplió todas sus promesas en la persona de Jesús. Eso nos demuestra su fidelidad y su amor. Por medio de Él nos vino a salvar, buscar y cuidar. Además, nos hizo parte de su familia y nos dio una identidad.
Los animamos a que puedan acompañar el proceso de su pequeño y mantener en casa la conversación abierta sobre lo que aprenda semana a semana. En esta oportunidad estuvimos hablando sobre cómo Dios cumplió la promesa dada a Abraham y al rey David de enviar un rey que salvaría a todas las familias de la tierra; ese rey es Jesús. Él es nuestro rey y, por medio de Él, toda la humanidad es bendecida.
Les proponemos seleccionar unas 10 fotos de la familia en diferentes actividades o momentos. Luego, dediquen un tiempo con su hijo para mirar esas fotografías. Mientras las observan, recuérdenle esta gran verdad: «Jesús es el rey que vino a salvar a todas las familias, ¡incluida la nuestra!».
Luego, pídanle a su hijo que elija una fotografía. Si están viendo un álbum físico, pueden retirar esa foto para la actividad. Si están observando las fotografías en un dispositivo móvil, pueden imprimir la fotografía que hayan escogido. Con materiales que tengan en casa, elaboren juntos un portarretratos. Decórenlo en familia y escriban al pie de la foto «Jesús es el rey salvador de nuestra familia».
Terminen este tiempo orando por su familia y dando gracias a Dios por preocuparse por las familias, por acercarse a ellas y salvarlas.