NÚCLEO TEOLÓGICO 6: El Espíritu Santo es Dios
PRINCIPIO BÍBLICO 6: El Espíritu Santo obrando a través de la iglesia en el Nuevo Testamento
VERSÍCULO CLAVE: «Los apóstoles, a su vez, con gran poder seguían dando testimonio de la resurrección del Señor Jesús. La gracia de Dios se derramaba abundantes obre todos ellos» Hechos 4:33
ENFOQUE: Cuando anunciamos a Cristo, el Espíritu Santo obra con poder

Encuentro 6: ¡Lo que tengo te doy!
Papis, nos alegra que deseen reforzar las verdades bíblicas en casa. En esta oportunidad hemos aprendido que, cuando Jesús ascendió a los cielos, les dejó una tarea a sus discípulos: que hablen con las personas sobre todo lo que habían recibido y aprendido de Él. Pero no los dejó solos en esta tarea, les dio al Espíritu Santo que comenzó a vivir en su interior, a ayudarlos en todo momento y a obrar con poder a través de ellos. Para reforzar esta gran verdad, les compartimos un gran desafío. Aparten algún día de la semana para realizar una actividad en una plaza o parque. Ese día necesitarán una Biblia, una manta o colcha, una caja (puede ser de cartón), distintos recortes de hojas, lápices o plumones de colores y algunos dulces o snacks.
Vayan juntos a una plaza o parque donde haya muchos niños y pónganse cómodos. Lean la historia que se encuentra en Hechos 3:1-26. Reflexionen juntos sobre la afirmación de Pedro: “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy”. Pregúntense: ¿qué tenía Pedro? Sin duda alguna, Pedro tenía fe. Cuando el Espíritu Santo deposita fe en nuestro interior, podemos hablar de Jesús a otras personas.
Tomen la caja y coloquen el título “LO QUE TENGO” con muchos colores y una decoración divertida. Luego, comiencen a pensar sobre qué es lo que tienen de parte de Dios en sus vidas, por ejemplo:
● Tengo fe gracias a Dios.
● Tengo alegría gracias a Dios.
● Tengo mucho amor gracias a Dios.
● Tengo salud gracias a Dios.
Anoten cada una de sus ideas en los papelitos que prepararon anteriormente y peguen uno por uno en los dulces o snacks. Después de hacerlo, coloquen todos los papeles y dulces dentro de la caja. Luego, paseen por la plaza, el parque o el vecindario y entreguen cada uno de los papeles a las personas que se crucen. De esta manera, estarán anunciando a Cristo y compartiendo lo que hay en ustedes. Finalicen la actividad con una oración por cada niño o persona que recibió un papel; oren para que el Espíritu Santo obre en ellos haciendo nacer la fe en sus corazones.
Dejen la cajita a la vista de todos en sus casas y llénenla cada vez que se les ocurra algo nuevo. Así podrán seguir compartiendo con algunas personas que los visiten o cuando asistan a alguna actividad. ¡El Espíritu Santo obrará con poder en esas personas!