NÚCLEO TEOLÓGICO 6: El Espíritu Santo es Dios
PRINCIPIO BÍBLICO 5: El Espíritu Santo obrando a través de Cristo en el Nuevo Testamento
VERSÍCULO CLAVE: «El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas noticias a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor» Lucas 4:18-19
ENFOQUE: Cristo trae libertad a los oprimidos por medio del Espíritu Santo

Encuentro 5: ¡Pasa la voz!
Queridos papás, qué bueno que hayan llegado a esta sección. Esta semana aprendimos que Cristo trae verdadera libertad por medio del Espíritu Santo. Vimos que Jesús no solo cargó con nuestro pecado en la cruz, sino que hoy también nos ayuda a vivir libres en medio de las presiones, luchas y emociones que nos pesan en la vida diaria.
Para profundizar este tema en casa, les proponemos preparar un tiempo especial junto a su hijo para completar el desafío del día. Preparen una mochila, varias piedras (u objetos con peso) y marquen un recorrido corto de ida y vuelta (puede ser dentro de casa, en el patio o en un parque). El juego es por turnos: cada uno tendrá dos rondas. En cada ronda, lancen un dado y coloquen dentro de la mochila la cantidad de piedras que indique el número. En la segunda ronda, vuelvan a lanzar el dado y sumen nuevas piedras a las anteriores para aumentar el peso. Luego, deberán recorrer el trayecto completo con la mochila cargada, de a uno por vez.
Al terminar, y después de compartir un momento divertido, conversen juntos: ¿cómo se sintió avanzar con más peso?, ¿qué pasó cuando la carga aumentó? Ayúdenlo a entender que así se siente vivir con cargas en el corazón. Luego, invítenlo a quitarse la mochila y explíquenle que Jesús cargó con todo ese peso en la cruz para darnos libertad del pecado.
Explíquenle a su hijo que Jesús nos liberó de la carga más pesada de todas: el pecado. Tras creer en Él, el Espíritu Santo obra en nosotros y nos da un nuevo corazón. Hoy podemos vivir libres del poder que el pecado tenía sobre nosotros, pues antes de tener una relación con Jesús el pecado nos gobernaba, pero ahora somos guiados por el Espíritu Santo cada día. Y así mismo, su obra nos hace libres de las cargas de la vida: preocupaciones, angustias, presiones. Jesús es el cumplimiento de la promesa de Dios, tal y como lo dice el libro de Lucas:
«El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas noticias a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor». Lucas 4:18-19
Para cerrar, tómense un tiempo para orar juntos. Animen a su hijo a experimentar la mayor de las libertades que Dios puede darnos: la libertad del pecado que el Espíritu Santo nos da por medio de la obra de Jesús. Luego oren juntos para entregarle a Dios todo aquello que hoy sientan como una carga, y pidan al Espíritu Santo que los fortalezca para vivir en la libertad que Cristo ya ganó para sus vidas.