NÚCLEO TEOLÓGICO 6: El Espíritu Santo es Dios
PRINCIPIO BÍBLICO 3: El Espíritu Santo, misma naturaleza, diferente persona
VERSÍCULO CLAVE: «Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuáles la voluntad del Señor. No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del Espíritu» Efesios 5:17-18
ENFOQUE: Él nos ayuda a entender la voluntad de Dios

Encuentro 3: Centro de reciclaje
Queridos papás, gracias por llegar hasta esta sección. Nos llena de alegría saber que son parte activa en la vida de fe de su hijo. Esta semana vivimos un encuentro muy especial, en el que aprendimos que el Espíritu Santo nos ayuda a vivir haciendo la voluntad de Dios cada día. Descubrimos juntos que las palabras del apóstol Pablo a los efesios siguen siendo actuales: podemos elegir vivir en insensatez o decidir vivir conforme a lo que Dios quiere.
Para continuar profundizando esta verdad en casa, les proponemos compartir un tiempo devocional con su hijo. Preparen un lugar especial: puede ser con una manta, algunos almohadones, algo rico para comer y un poco de música suave. Tengan a mano sus Biblias, lápices y hojas.
Inviten a su hijo a participar y anímenlo a comenzar este tiempo orando, dando gracias a Dios por su amor, su gracia y su cuidado. Luego, lean juntos el pasaje de Efesios 5:17-20.
«Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor. No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del Espíritu. Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón, dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo» (Efesios 5:17-20)
Después de la lectura, escriban en una hoja el título “Actos insensatos” y en otra “Voluntad de Dios”. Conversen sobre lo que leyeron y pregúntale qué acciones cree que pertenecen a cada categoría. Anímenlo a pensar en ejemplos concretos de su vida diaria y escríbanlos juntos.
Para cerrar, invítenlo a tomar una decisión. Explíquenle con amor que cada día elegimos cómo vivir: si seguir un camino de insensatez o caminar en la voluntad de Dios. Recuérdenle que no está solo, que el Espíritu Santo vive en él y lo ayuda a tomar buenas decisiones y a mantenerse firme en el camino del Señor.