NÚCLEO PRÁCTICO: Dios desea mi desarrollo personal y mi crecimiento en las relaciones con los demás
PRINCIPIO BÍBLICO 7: Prevención de la violencia
VERSÍCULO CLAVE: «Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello. Contarás con el favor de Dios y tendrás buen nombre entre la gente» Proverbios 3:3-4
ENFOQUE: Recuerdo mi valor propio y desde allí decido ser parte de la solución y no del problema

Encuentro 7: ¿De qué lado estás?
Amado papá, qué alegría tenerte aquí una semana más. ¡Eres un gran ejemplo de amor al interesarte por la vida de fe de tu hijo! En nuestro encuentro de esta semana hablamos sobre el bullying y aprendimos acerca de la importancia de ser parte de la solución del problema. Descubrimos que en medio de un mundo herido Jesús es la respuesta de sanidad para todos los corazones y que Él nos invita a seguir su ejemplo.
Para seguir poniendo en práctica esta idea, te animamos a realizar de forma intencional el siguiente desafío con tu hijo. ¡Tendrán un día de limpieza y orden! Busquen algún rincón de la casa que necesite atención (puede ser su cuarto, el comedor, el patio o cualquier otro espacio) y conviértanlo en una experiencia especial. Pueden preparar una tarjeta que diga: “Misión del día: renovar un espacio de la casa”.
Pongan música, consigan guantes, gafas, escobas y elementos de limpieza. Aprovecha la oportunidad para enseñarle cómo hacer cada tarea de la manera correcta y, sobre todo, con buena actitud y amabilidad, incluso cuando se trate de responsabilidades que pueden parecer pesadas. Tomen una fotografía del antes y el después, y al finalizar disfruten juntos de un refresco mientras conversan.
Felicita a tu hijo por su esfuerzo y hablen sobre la importancia de vivir con orden en todos los ámbitos de la vida. Explícale que Dios nos llamó a vivir una vida ordenada y en paz, no en el caos. Muchas veces el desorden no solo se ve en los espacios, sino también en nuestras relaciones: discusiones, palabras hirientes, situaciones sin resolver o actitudes de burla y maltrato. Pero fuimos llamados a traer orden, reconciliación y paz en cada situación de conflicto. Y la obra de Dios en nuestro corazón nos permite hacerlo, ayudándonos a romper los ciclos de violencia en nuestra forma de relacionarnos con otros.
Conversen sobre qué situaciones necesitan ordenar en casa, qué conflictos pueden resolver o qué actitudes pueden cambiar para mejorar sus vínculos. Finalmente, oren juntos. Anímalo a actuar siempre con paz, a pedir perdón cuando sea necesario y a perdonar a quienes lo lastimen, confiando en que Dios lo acompaña y fortalece cada día.