NÚCLEO PRÁCTICO: Dios desea mi desarrollo personal y mi crecimiento en las relaciones con los demás
PRINCIPIO BÍBLICO 6: Gestión de límites y normas
VERSÍCULO CLAVE: «Señor, hazme conocer tus caminos; y enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad. […]» Salmo 25:4-5
ENFOQUE: Los límites que mis cuidadores establecen, me ayudan a crecer con confianza

Encuentro 6: ¡Encuentra la salida!
Familias, qué alegría que estén hoy aquí. En nuestro último encuentro, vivimos un hermoso tiempo con los pequeños, en el que aprendimos que los límites y las normas nos ayudan a crecer seguros y confiados. ¿Están preparados para este desafío semanal? ¡Comencemos!
Frases para decirle a tu hijo:
-Si te digo que “no” es porque quiero cuidarte
-Siempre debes seguir las enseñanzas de Dios
-Te amo y por eso estoy pendiente de ti
-Soy tu papá y voy a protegerte de todo lo que te haga daño
Oración:
Los invitamos a que destinen este tiempo especial a orar por su hijito y que sea un momento verdaderamente intencional. Por un rato libérense de todas las distracciones y junto a su pequeño eleven una oración a Dios: agradezcan a Dios por su vida, por el regalo de ser padres, y pídanle sabiduría y dirección para guiarlo en cada paso de su vida. Entréguenle a Dios los sueños, los pasos y el futuro de su hijo, confiando en que Él tiene un hermoso propósito para su vida. Por último, animen a su bebito a repetir una oración pequeña y cortita, pidiendo al Señor que lo ayude a siempre obedecer los límites y normas. (Aunque aún no pueda expresarse completamente con sus palabras, estimularlo a repetir con gestos o sonido será muy valioso).
Desafío para caminantes:
Durante la semana, cada vez que su hijito se enfrente a un “no”, tómense un momento para explicarle con calma y ternura por qué lo dicen, y ofrézcanle una alternativa que pueda hacer en su lugar. Luego, abrácenlo con cariño y díganle:
“Te amamos y por eso te cuidamos”.
Después, busquen un momento tranquilo para hacer una representación con algunos muñecos o peluches. Arma una escena en la que uno de los personajes desobedezca, tome cosas sin pedir permiso, grite, o quiera salir solo a algún lugar. Un segundo personaje será su papá quien le marcará los límites, diciendo que no y explicando que hay cosas que no deben hacer solos jamás y que los papás existen para cuidar y proteger. Anima a tu bebito a repasar la secuencia con palabras y preguntas simples… ¿Puede el osito salir solo a la calle? ¿Puede el osito usar el celular todo el día? ¿Puede el osito pegarle a su papá?
Luego de jugar un rato juntos, lean lo que dice la Biblia en Proverbios 3:12.
«Porque Dios corrige a quienes ama, como corrige un padre a sus hijos». Proverbios 3:12
Ayuden a su hijo a comprender, con palabras sencillas, que Dios les dio la hermosa tarea de cuidarlo y guiarlo en cada paso. Cuéntenle que, a veces, decir “no” también es una forma de amor, porque los padres protegen de aquello que puede hacer daño.
Desafío para no caminantes:
El momento del baño puede transformarse en un espacio de conexión y ternura. Mientras el agua tibia lo rodea y los papitos lo sostienen con seguridad, háblenle con voz suave y tranquila. En esta etapa, puede que el bebé no entienda mucho de explicaciones largas, pero sí entiende el amor en la voz y la seguridad en los brazos.
Repítanle frases muy simples:
Mientras lo bañan, pueden acariciar suavemente sus manitos o su cabecita y mirarlo a los ojos. La repetición constante de estas palabras le enseña, desde muy pequeño, que ser guiado es parte de estar protegido. También pueden cantar una canción suave sobre el amor y el cuidado de Dios, dejando que ese momento quede asociado a calma y seguridad.