Desafío en familia

NÚCLEO PRÁCTICO: Dios desea mi desarrollo personal y mi crecimiento en las relaciones con los demás

PRINCIPIO BÍBLICO 5: Reconozco las figuras de autoridad en casa

VERSÍCULO CLAVE: «Los hijos son una herencia del Señor, el fruto del vientre es una recompensa» Salmo 127:3

ENFOQUE: Mi papá y mi mamá son los capitanes de mi familia. Ellos me instruyen y me protegen.

Encuentro 5: ¡Aquí me siento seguro!

¡Queridas familias! Les damos la bienvenida a este nuevo desafío semanal. Esperamos que sea un espacio especial para disfrutar junto a su hijito, y que el Señor se haga presente en cada momento que compartan. Agradecemos su disposición para dejarse guiar y usar por Dios en esta hermosa misión de cuidar y acompañar a sus pequeños.

Frases para decirle a tu hijo:

-Estoy aquí para cuidarte siempre

-Ser tu papito me hace muy feliz

-Dios te ama mucho y yo también

-Tu familia es tu lugar seguro

-Quiero guiarte y enseñarte con amor

Oración:

Amado Dios, gracias por regalarnos la bendición de ser papás. Gracias por nuestro hijito, por su sonrisa, por su vida y por cada momento que compartimos juntos. Te pedimos que nos enseñes a cuidar con amor, a guiar con paciencia, a corregir con ternura y a ser los capitanes de nuestro hogar. Que en nuestra casa siempre habite tu paz y que nuestro bebé crezca sintiendo tu presencia en cada abrazo y en cada palabra. En el nombre de Jesús, amén.

Desafío para caminantes:

Queridos papitos, durante esta semana, los invitamos a tomarse, cada día, un tiempo de devocional familiar para hablar con Dios y darle gracias. Puede ser al despertar, antes de dormir o en medio del juego, lo importante es hacerlo juntos.  A continuación les brindamos algunos ejemplos que pueden utilizar como guía para que lean y profundicen junto a su pequeño:

 

Día 1: Mi familia me protege

-Versículo clave: «Vivamos bajo el cuidado del Dios altísimo; pasemos la noche bajo la protección del Dios todopoderoso». Salmo 91:1

-Verdad espiritual: Dios nos protege a través de nuestra familia. Los papás son su medio para cuidarnos, guiarnos y darnos seguridad.

-Actividad juntos:

  1. Lean, escuchen y repitan juntos el versículo.
  2. Armen un pequeño recorrido con algunos “obstáculos” para que su hijito atraviese tomado de la mano.
  3. Mientras recorren el camino, repitan juntos: “Dios y mis papás me cuidan siempre”.


-Oración: Dios, gracias porque mi familia me cuida y me protege. Gracias porque mamá y papá me cuidan y me aman. Amén.

 

Día 2: Dios es nuestro refugio
-Versículo clave: «Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza, nuestra segura ayuda en momentos de angustia». Salmo 46:1 (TLA)


-Verdad espiritual: Dios nos cuida y protege siempre. Dios cuida a mi familia. Podemos confiar en Él como en un refugio seguro.


-Actividad juntos:

  1. Lean juntos el versículo.
  2. Hagan una “casita de brazos”: los papás abrazan a su hijo formando un pequeño refugio.
  3. Mientras están abrazados, pueden decir juntos: “Estoy seguro porque Dios me cuida”


-Oración: Señor, gracias porque eres mi refugio y me cuidas siempre. Gracias por mi familia que me protege y me ama. Amén.

 

Día 3: Confío en Dios

-Versículo clave: «El Señor es mi pastor, nada me falta». Salmo 23:1


-Verdad espiritual: Dios nos cuida y podemos confiar en Él, pues sabe qué es lo mejor para nosotros.


-Actividad juntos:

  1. Lean el versículo y hablen sobre cómo un pastor cuida a sus ovejas.
  2. Hagan un juego: el papá o la mamá es el “pastor” y el niño la “oveja”, caminando por la casa guiados con cuidado y amor.
  3. Mientras caminan, repitan juntos: “Confío en Dios, Él me cuida”.


-Oración: Señor, gracias porque nos cuidas como un pastor cuida a sus ovejas. Ayúdanos a confiar siempre en ti. Amén.

 

Día 4: Papá y mamá son mi ejemplo

-Versículo clave: «Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo». Efesios 6:1

-Verdad Espiritual: Dios nos da papás que nos cuidan y nos enseñan. Escucharlos y seguir sus indicaciones nos ayuda a estar seguros y felices.

-Actividad juntos:

  1. Lean juntos el versículo y hablen de cómo los papás cuidan a sus hijos.
  2. Hagan un juego de “sigue el espejo”: uno de los papás hará muecas y movimientos suaves con el cuerpo y su pequeño debe imitarlo.
  3. Mientras lo hacen, repitan juntos: “Escucho a mis papás, sigo su ejemplo, pues me cuidan con amor”.


-Oración: Señor, gracias por mis papás que me cuidan y me enseñan. Ayúdame a escucharlos y a confiar en ellos. Amén.

 

Día 5: Somos un gran equipo

-Versículo clave: «Hijo mío, obedece el mandamiento de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre». Proverbios 6:20


-Verdad espiritual: Mis padres son los capitanes de mi hogar. Dios los puso para que dirijan la casa y la familia.


-Actividad juntos:

  1. Lean juntos el versículo. Luego papá dirá algún consejo al pequeño y mamá también. Pueden ser frases como “Ama a Dios con todo tu corazón”, “Hijito, siempre piensa en la Palabra de Dios”, “Pequeño, lo mejor que puedes hacer en esta vida es estar cerca de Dios”.
  2. Construyan una portería pequeña y con una pelota, jueguen a los penales. Tomen un tiempo divertido para meter goles y patear con suavidad el balón.
  3. Cada vez que consigan un gol digan juntos “Somos un gran equipo”.


Oración: Señor, gracias porque mi familia es un gran equipo, gracias porque mis padres son los capitanes de la casa y ellos me conducen con amor.

Desafío para no caminantes:

Esta semana, llenen su hogar de palabras de gratitud y palabras suaves. Cada día, tómense unos minutos para orar juntos con su bebé, agradeciendo por la vida, el amor y la familia. Para eso, les proponemos una actividad sencilla pero emocionante:

  1. Sostengan a su bebito en brazos y tomen suavemente sus manitos. Con una pluma hagan pequeñas caricias sobre él.
  2. Toquen cada uno de sus deditos mientras dicen algo por lo que están agradecidos ustedes como papás: “gracias, Dios, por nuestro hermoso pequeño, “gracias por crearlo con tanto cuidado”, “gracias por bendecirnos con su vida”, “Dios te damos gracias por nuestro hogar”; pueden añadir el motivo que deseen y luego incentivar a su bebito a agradecer a Dios, con balbuceos palabras suaves o gestos dulces: “Gracias Dios por papá y mamá”.
  3. Repitan esta misma dinámica todos los días de la semana, con palabras suaves y usando la pluma. De esta forma su bebé reconocerá que está creciendo en un ambiente cercano a sus cuidadores.
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