NÚCLEO PRÁCTICO: Dios desea mi desarrollo personal y mi crecimiento en las relaciones con los demás
PRINCIPIO BÍBLICO 4: Las figuras de autoridad son importantes en mi vida
VERSÍCULO CLAVE: «Si quieres ser sabio, aceptalas correcciones que buscanmejorar tu vida.»Proverbios 15:31 TLA
ENFOQUE: Las figuras de autoridad ponen reglas que me protegen y me ayudan a convivir con otros

Encuentro 4: ¡La ciudad feliz!
Hola papá, ¡qué alegría seguir acompañándote en esta aventura de aprendizaje y fe!
En este encuentro, los niños descubrieron que Dios nos ama tanto que puso a personas para cuidarnos y guiarnos: papás, maestros, policías y cuidadores. A través de juegos y dinámicas en “La ciudad Feliz”, comprendieron que las reglas no son castigos, sino señales de amor que nos ayudan a vivir seguros, felices y en armonía con los demás y que cuando obedecemos y escuchamos a quienes Dios puso para guiarnos, hacemos de cada lugar un espacio mejor, lleno de respeto y alegría.
Para continuar en casa, te proponemos una actividad sencilla y muy especial. Busquen un momento tranquilo y, juntos, armen pequeños muñequitos de cartón (pueden ser figuras humanas simples o rollitos de papel con una bolita que simulen ser el cuerpo y la cabeza). Mientras los crean, piensen a quiénes representan: personas que cuidan en casa, en la escuela, en la ciudad o en el club. No es importante que queden perfectos, lo valioso es el tiempo compartido.
Luego, jueguen a “¿Quién cuida aquí?”. Tú irás nombrando distintos lugares y tu hijo dirá quién cuida en ese espacio. Por ejemplo:
Después de cada respuesta, ayúdalo a pensar cómo esas personas ayudan y ponen reglas para proteger a los demás. Pueden representar las situaciones usando los muñequitos, recordando juntos que Dios usa a cada una de esas personas para cuidarnos con amor. Creen escenas simbólicas con diferentes objetos para representar lugares como la escuela, la iglesia, la ciudad, los autos. ¡Será un tiempo de mucha imaginación!
Luego de jugar un rato, lean juntos el versículo de Romanos 13:1-2.
«Todos deben someterse a las personas que ejercen la autoridad. Porque no hay autoridad que no venga de Dios, y las que existen, fueron puestas por él. 2 Así que quien se opone a la autoridad, va en contra de lo que Dios ha ordenado». Romanos 13:1-2 (DHH)
Por último, toma un momento especial para conversar con tu hijo acerca del plan de Dios para nuestras vidas. Explícale con palabras sencillas que el Señor pensó un mundo con orden y cuidado, y que por eso puso personas que nos guían y nos ordenan en cada lugar donde estamos. Cuéntale también que, por sobre todas las cosas, Dios es nuestra mayor autoridad y que Él siempre desea el bien para nosotros.
Para finalizar, oren juntos y den gracias al Señor por cada persona que Él puso para cuidarnos: en casa, en la escuela y en la ciudad. Invita a tu hijo a expresar su gratitud con sus propias palabras. ¡Será un tiempo increíble!