NÚCLEO PRÁCTICO: Dios desea mi desarrollo personal y mi crecimiento en las relaciones con los demás
PRINCIPIO BÍBLICO 12: Mi relación con la comunidad de fe
VERSÍCULO CLAVE: «Pues, así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros, y no todos estos miembros desempeñan la misma función, también nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás» Romanos 12:4-5
ENFOQUE: Soy consciente de mis habilidades y disfruto de los dones y talentos de otros

Encuentro 12: ¡El plan maestro!
¡Queridos papás! Hemos llegado al último encuentro de nuestro pack “La obra de Jesús en mí es amarte a ti”. Nos llena de alegría pensar en todo lo que los chicos han aprendido a lo largo de estas semanas. En este encuentro final, abrazamos una verdad hermosa: Dios ha puesto en cada uno dones y talentos con un propósito especial, bendecir y edificar a su iglesia.
Para este desafío, los animamos a buscar un espejo o una ventana donde puedan verse reflejados, y preparar algunos papeles y marcadores. Invita a tu hijo a pararse frente al espejo y pregúntale: ¿qué habilidades te regaló Dios? Anímalo a reconocer sus dones y talentos, y a escribirlos en los papeles para luego pegarlos alrededor del reflejo. Después de acompañarlo por unos minutos, puedes sumar tú algunos más, afirmando y destacando cualidades que ves en él.
Para cerrar, tómense un momento para conversar con calma sobre todo lo que escribieron. Ayuda a tu hijo a entender que esos dones y talentos no son casualidad, sino regalos de Dios con un propósito: bendecir a otros y aportar a la iglesia. Puedes darle ejemplos concretos de cómo podría usar lo que tiene, ya sea ayudando, sirviendo, animando o compartiendo con otros. Recuérdale con amor que cada persona es valiosa y necesaria, y que Dios quiere usar su vida, para bendecir a la iglesia.
Finalmente, oren juntos como familia, agradeciendo a Dios por los dones recibidos y pidiéndole que los ayude a usarlos de la mejor manera.