NÚCLEO PRÁCTICO: Dios desea mi desarrollo personal y mi crecimiento en las relaciones con los demás
PRINCIPIO BÍBLICO 11: Educación sobre el uso de la tecnología e internet
VERSÍCULO CLAVE: «Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí quete ofenda y guíame por el camino de la vida eterna.» Salmo 139:23-24 NTV
ENFOQUE: Descubro la manera correcta de comportarme en internet y reconozco que soy responsable de mis acciones

Encuentro 11: ¡Sigue el mapa!
Hola querido papá, bienvenido nuevamente a un tiempo especial donde tendrás la oportunidad de compartir con tu hijo enseñanzas significativas para su vida y relación con Dios y los demás. En esta oportunidad hablaremos sobre los riesgos que enfrentamos al navegar por internet, entendiendo que somos responsables por cada decisión que tomemos en línea. Para esta oportunidad preparamos un desafío, que sin dudas será impactante y traerá resultados en la vida y dinámica familiar con respecto a los dispositivos tecnológicos. ¡Vamos a hacerlo juntos!
Aparta un día de la semana para compartir un tiempo especial con tu hijo. Procura que durante ese momento nadie los interrumpa, así podrás brindarle toda tu atención y disfrutar de un espacio significativo juntos.
Invita a tu hijo a leer la Biblia contigo, pero antes escóndela en un lugar secreto de la casa. Explícale que, para encontrarla, deberán recorrer distintos sectores del hogar siguiendo pistas que tú mismo irás dando. Puedes hacerlo de forma creativa, con indicaciones orales como: “está cerca de donde descansamos” o “busca en un lugar donde usamos las manos”. La idea es que juntos vivan una pequeña aventura, disfrutando el proceso de búsqueda hasta encontrarla.
Cuando finalmente encuentren la Biblia, celebren juntos el logro. Luego, busquen Filipenses 4:8, léanlo en voz alta y tómense un momento para reflexionar. Puedes explicarle que, así como en el juego tuvieron que decidir hacia dónde ir y prestar atención a cada pista, en la vida también tomamos decisiones, especialmente cuando usamos internet.
Cuéntale que Dios nos enseña a pensar en lo bueno, lo verdadero y lo correcto, y que eso nos ayuda a elegir mejor. Anímalo a hacerse preguntas como: ¿esto es bueno?, ¿es correcto?, ¿agradaría a Dios?
Finalmente, así como lo acompañaste durante toda la búsqueda, recuérdale que también estás para guiarlo en su vida diaria. Él está aprendiendo, y tú estás para cuidarlo y ayudarlo a tomar buenas decisiones.
Cierren este momento orando juntos, pidiéndole a Dios sabiduría para elegir siempre lo que agrada a su corazón.