NÚCLEO TEOLÓGICO: El plan redentor de Dios desde el Antiguo Testamento
ESTACIÓN BÍBLICA 5: Los Jueces
RELATO BÍBLICO: Gedeón – Jueces 6 y 7
ENFOQUE: No se trata de lo que veo, sino de quien está dentro de mi

Encuentro 5: Lo escencial está en mi corazón
¡Hola familias! Esta semana aprendimos sobre la vida de Gedeón, uno de los jueces más importantes del Antiguo Testamento. Este personaje, que tuvo muchos defectos, salvó al pueblo de Dios de quienes los hostigaban. Lo interesante es que Gedeón era una persona que tenía muchos miedos y, aunque Dios le repitió varias veces que estaba con él, a él le costó confiar frente a los grandes desafíos. Gedeón pidió muchas señales a Dios porque dudaba y se sentía incapaz.
El enfoque que tomamos para estudiar esta historia, es que aunque veamos circunstancias difíciles, tenemos que recordar que tenemos a Dios con nosotros. Por eso a lo largo de la vida tendremos que recordar que no se trata de lo que vemos, sino de quien está dentro de nosotros… ¡ahí está la clave!
Para el desafío de esta semana queremos proponerte un ejercicio muy interesante que ayudará a los niños a ir más allá de las circunstancias y a apoyarse en lo que dice Dios:
Para empezar, busquen la oportunidad para conversar de forma distendida. Quizá en la tarde luego de la merienda o en la noche en el devocional familiar, y si quieren traigan una hoja grande y divídanla en dos.
La idea es hablar sobre lo que tenemos (a Dios en nosotros) contra lo que vemos (las circunstancias) y para eso haremos un paralelo, sobre opiniones y hechos.
Continúa así con algunos ejemplos más, ayudando a los niños a separar lo que “aparentemente ven” y lo que otros les dicen con malas intenciones, de lo que realmente es con base en nuestra identidad como hijos de Dios y lo que dice la Palabra.
Recuérdenles que lo más importante no son las circunstancias, que a veces pueden ser complicadas, sino la presencia de Dios en nuestros corazones. ¡Lo más importante, ya lo tenemos!
Busquen cerrar este desafío con una oración de confianza y de agradecimiento a Dios por decidir habitar en ustedes.