NÚCLEO TEOLÓGICO 7: El plan redentor de Dios en el Nuevo Testamento.
ESTACIÓN BÍBLICA 3: El ministerio de Jesús: Zaqueo, el recaudador de impuestos.
VERSÍCULO CLAVE: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa —le dijo Jesús—, ya que este también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido» Lucas 19:9-10
ENFOQUE: El evangelio es para todos.

Encuentro 3: ¡Hay una casa, hay una casita!
Hola, papás. Queremos contarles que hemos aprendido mucho juntos y ha sido una gran bendición. En el encuentro de la semana aprendimos que Jesús no hace diferencias, Él quiere que su salvación llegue a todos. Cuando Él viajaba de un lugar a otro, le predicaba su Evangelio a todo aquel que estuviera cerca.
Muchas personas pueden pensar que el Evangelio no es para ellos porque son demasiado pecadores. Eso no es así, Jesús y su misericordia alcanzan a todos; cuando Él pagó el precio por nuestros pecados en esa cruz, lo hizo por todos nosotros. No hay lugar que sea muy lejano para que Jesús no vaya a nuestro encuentro, ni donde su perdón no llegue o donde su misericordia no alcance.
Zaqueo era pecador y tenía una mala reputación pero Jesús vio más allá de eso; Él decidió pasar por Jericó para encontrarse con Zaqueo y quedarse en su casa porque quería cambiar su forma de vivir. No fue una decisión de último minuto, Jesús no improvisa, Él tiene todo planeado. El relato nos enseña que nosotros no somos merecedores de su gracia pero tampoco debemos esforzarnos para que Jesús nos vea o nos ame. Él toma la iniciativa, busca y encuentra a Zaqueo, le muestra su perdón, su misericordia y lleva la salvación a su casa, es decir, transforma su corazón y su vida.
Para profundizar en esta enseñanza, inviten a su hijo a jugar un juego muy divertido. Cada uno de ustedes elija un objeto de valor que sea muy preciado. Primero escondan ustedes el objeto que su hijo eligió en algún lugar de la casa. Si es necesario, denle pistas para que lo pueda encontrar.
Luego, que su hijo esconda el objeto que ustedes seleccionaron en algún lugar diferente de la casa. Diviértanse con las pistas para encontrarlo. Una vez que hayan terminado el juego, lean juntos el relato bíblico de Lucas 19:1-10.
Al finalizar la lectura, tomen un momento juntos para reflexionar sobre el juego que realizaron anteriormente. Así como cada uno de ustedes buscó sin parar ese objeto que era importante y no se detuvieron hasta encontrarlo, así también Jesús nos busca porque somos muy importantes para Él. Por eso va hasta donde sea para encontrarse con nosotros, llevarnos su perdón y mostrarnos su amor. Así como Él tomó la iniciativa de ir y de buscarlo, también lo hace con cada uno de nosotros, porque su Evangelio es para todos. Tengan un momento de oración en el que agradezcan a Dios por su amor, su misericordia y su perdón.