NÚCLEO TEOLÓGICO 6: El Espíritu Santo es Dios
PRINCIPIO BÍBLICO 11: El Espíritu Santo y la vida de la iglesia.
VERSÍCULO CLAVE: «…Al contrario, sean llenos del Espíritu. Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón, dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo». Efesios 5:18-20
ENFOQUE: Él nos ayuda a adorar y orar a Dios.

Encuentro 11: Una idea inigualable
Amados padres, en el encuentro de esta semana hemos aprendido una verdad maravillosa: Dios creó la iglesia para que juntos podamos crecer y edificarnos. La oración y la adoración son dos herramientas grandiosas que Él no dejó para que nos podamos animar los unos a los otros. Entonces, hemos visto que el Espíritu Santo nos da amor por los hermanos en la fe; el Espíritu Santo nos anima y da fuerzas a todos juntos; y el Espíritu Santo nos ayuda a orar por nosotros y por los demás.
Por este motivo, les proponemos un desafío para llevar a cabo en la semana. Les daremos un desafío que no tomará más de cinco minutos por día, de lunes a viernes. Así, juntos podrán disfrutar de las bendiciones del Espíritu Santo a través de la oración y la adoración.
Lunes: elijan una canción que canten en la iglesia que les guste mucho. Cántenla juntos con mucha devoción. Al finalizar, pueden reflexionar acerca de la letra de la canción.
Martes: preparen un frasco de las oraciones. Coloquen papelitos con oraciones que tengan para hacer. Cuando Dios responda alguna, pueden acudir al frasco y colocarle un sticker a esa oración.
Miércoles: realicen una breve caminata en la que agradezcan a Dios por algo que haya hecho en sus vidas. Puede ser algo reciente o algo de hace tiempo. Lo importante es que los niños comprendan la importancia de orar dando gracias a Dios.
Jueves: aparten cinco minutos del día en que puedan estar todos juntos. Formen un círculo y, tomados de las manos, oren por la persona que tienen a su derecha.
Viernes: pequeño devocional familiar. En algún rincón de la casa, preparen el ambiente con almohadones o cojines. Vuelvan a cantar juntos la canción que cantaron el primer día o, si así lo desean, canten otra. Al finalizar, piensen juntos en todas las actividades que realizaron en la semana y cómo el Espíritu Santo los bendijo con cada una de ellas. Finalicen el desafío semanal recordando que Él nos ayuda a crecer cuando oramos y adoramos a Dios en comunidad. El Espíritu Santo nos da las fuerzas necesarias para seguir, nos da amor por nuestros hermanos y nos ayuda a orar por los demás.