Desafío en familia

NÚCLEO TEOLÓGICO 6: El Espíritu Santo es Dios

PRINCIPIO BÍBLICO 7: Por medio del Espíritu Santo hemos sido regenerados

VERSÍCULO CLAVE: «Él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia, sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo». Tito 3:5

ENFOQUE: Él nos anima a predicar incluso en contextos difíciles

Encuentro 7: ¡Reset!

Amados papás, en nuestro encuentro semanal aprendimos que el Espíritu Santo es quien nos regenera. Eso significa que hemos recibido un profundo cambio interior, pasamos de tener un corazón amante del pecado a un corazón que ama a Dios y su santidad. Por medio de diferentes actividades comprendimos que la regeneración no es algo que podemos producir por nosotros mismos, sino que es una obra espiritual que solo el Espíritu Santo puede realizar en nuestro corazón; y es gracias a la obra de Cristo en la cruz.

Para fortalecer esta enseñanza en casa, los invitamos a completar el desafío de la semana. Preparen con anticipación:

  • Una botella pequeña con agua hasta la mitad;
    • Unas pocas gotas de pintura negra;
    • Una botella pequeña con lavandina o cloro;
    • Un paño para limpiarse las manos;
    • Un mantel o plástico para proteger la mesa.

Coloquen el plástico sobre la mesa, tomen la primera botella y explíquenle a su hijo que Dios nos creó para vivir en comunión con Él pero que el pecado llegó para dañar esa relación. Luego, agreguen las gotas de pintura negra al agua. Así como el agua se oscurece, el pecado mancha nuestra vida y nos aleja de Dios. Pero Dios no nos dejó sin esperanza. ¡Tenía un plan para rescatarnos!

A continuación, lean juntos Tito 3:5:

«Él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia, sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo».

Agreguen lentamente el cloro al agua oscura (procuren que su hijo no sepa qué líquido es el de la botella). Observen cómo, poco a poco, vuelve a aclararse. Explíquenle que esta ilustración nos ayuda a entender una verdad muy importante: el Espíritu Santo nos regenera. Es decir, nos da una nueva vida y un nuevo corazón. Pasamos de vivir para el pecado a vivir para Dios, no porque nosotros podamos cambiarnos a nosotros mismos, sino porque Él obra en nuestro interior.

Después, hagan juntos dos listas. En la primera, escriban acciones y actitudes que reflejan una vida que ama a Dios. En la segunda, anoten conductas que reflejan una vida dominada por el pecado. Conversen acerca de cómo una persona que ha sido transformada por Dios aprende a vivir cada vez más de acuerdo con la nueva vida que el Espíritu Santo le ha dado.

Para terminar, oren juntos. Tomen un tiempo especial para agradecer a Dios por la salvación y por la obra del Espíritu Santo. Animen a su hijo a participar de la oración en voz alta y acompáñenlo afirmando sus palabras con expresiones sencillas como: “Amén”, “Así es” o “Gracias, Señor”. Esto le dará confianza y lo ayudará a crecer en su vida de oración.

Compártenos tu experiencia. Envíanos comentarios o fotos para saber cómo disfrutan este material en casa. info.educacion@lasaventurasdebiper.com.ar
Equipo educativo
Biper y sus amigos