NÚCLEO TEOLÓGICO 6: El Espíritu Santo es Dios
PRINCIPIO BÍBLICO 5: El Espíritu Santo obrando a través de Cristo en el Nuevo Testamento
VERSÍCULO CLAVE: «Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su Espíritu, que vive en ustedes» Romanos 8:10-11
ENFOQUE: Él resucitó a Cristo y nos resucitará a nosotros

Encuentro 5: ¡La obra más grande!
Hola queridas familias, sean muy bienvenidas al desafío de la semana. Antes de comenzar, nos gustaría proponerles que oren en privado por la verdad de este encuentro: el gran poder del Espíritu Santo levantó a Jesús de los muertos. ¡Qué importante es para nosotros la resurrección de Jesús! Sabemos que Él pudo haberlo logrado solo, pero eligió trabajar en equipo con el Espíritu Santo. Esta resurrección es una señal del poder de Dios y del plan maravilloso que tiene con sus hijos, porque nos da una esperanza futura: así como el Espíritu Santo resucitó a Jesús, nos resucitará a nosotros algún día.
Ahora, les proponemos una actividad familiar. Inviten a su hijo a dar una vuelta corta por su barrio o vecindario. Tendrán una tarea en el recorrido: encontrar señales o señalizaciones. Por ejemplo: señales de tránsito, señalizaciones de las calles, algunas de estacionamiento, carteles o las que encuentren. Hagan una lista o mapa de este recorrido y dibujen o registren con fotos cada señal que han visto.
Cuando hayan registrado algunas señales, regresen a casa. Pónganse cómodos y reflexionen juntos: “Las señales son importantes porque nos recuerdan algo: el nombre de una calle, qué se puede hacer y qué no, qué es lo que se encuentra en ese lugar determinado, entre otras cosas. En la Biblia existe una señal muy importante en la vida de Jesús que nos recuerda y nos muestra algo especial”.
Lean juntos Romanos 8:10-11 y reflexionen sobre la señal de la resurrección. Esta señal nos muestra el amor de Dios porque nos recuerda una esperanza: si el Espíritu Santo resucitó a Jesús, también lo hará con nosotros en el futuro. Luego de leer el texto, refuercen la enseñanza por medio de preguntas: ¿Quién murió y resucitó? ¿Quién levantó a Jesús de entre los muertos? ¿Quién le dará vida a mi propio cuerpo?
Para finalizar, oren juntos. Agradezcan a Dios por esta poderosa señal y por lo aprendido. Coloquen ese dibujo en un lugar visible de su casa para poder mirarlo y recordar nuestra esperanza: seremos resucitados por el poder del Espíritu Santo así como Jesús.