NÚCLEO PRÁCTICO: Dios desea mi desarrollo personal y mi crecimiento en las relaciones con los demás
PRINCIPIO BÍBLICO 4: Las figuras de autoridad son importantes en mi vida
VERSÍCULO CLAVE: «Todos deben someter sea las autoridades públicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto, así que las que existen fueron establecidas por él». Romanos 13:1-2
ENFOQUE: Las figuras de autoridad ayudan al orden, la justicia y el respeto en diferentesentornos

Encuentro 4: ¡Un regalo maravilloso!
Hola papis, estamos muy contentos de seguir trabajando juntos en el desafío de acompañar a los niños en su crecimiento y desarrollo social y personal. A lo largo de este Pack, reflexionamos sobre la obra de Jesús en nosotros que se expresa por medio del amor a otros, cuidado con su creación y ahora aceptando un regalo súper especial: las figuras de autoridad.
Hoy, especialmente, te invitamos a que tengas un tiempo intencional con tu hijo para que puedan reflexionar sobre la autoridad como un regalo de Dios, y tomar el desafío de reconocerlas, respetarlas y aceptar su orden y enseñanzas en el día a día. ¿Están listos? A comenzar.
Aparta un tiempo especial y prepara:
Siéntense en algún rincón lindo de la casa y comienza preguntándole qué figura de autoridad de su vida admira mucho.. Puede ser un instructor, un profe de la escuela, su pastor, alguien de la ciudad. Debe ser cercana, en el caso que se le dificulte pensar en alguien puedes ser más específico indicándole: alguien que te haga sentir bien, cuidado, o que sea gracioso, o divertido, alguien que te haga sentir escuchado y valorado, y que, sobre todo, ocupe un lugar de autoridad.
Haz estas preguntas, para reflexionar juntos:
Una vez que él tenga el nombre y haya pensado en alguien, pon la caja en el centro de ustedes dos y recorten muchos papelitos. Ahora dibujen a la persona y escriban sobre los papeles algunas cualidades de ella. Luego armen el regalo con todos los materiales.
Conversa con él e invítalo a reflexionar que las figuras de autoridad son un gran regalo para nuestras vidas. Ellas nos ayudan a crecer en la tarea que estamos logrando, tanto en la escuela, en la iglesia, en el deporte, en el trabajo y en la familia. Sin ellas, la vida sería muy difícil. Una nación sin presidente sería un enorme caos, llena de problemas y de conflictos. Una escuela sin director sería un descontrol, lleno de peleas entre alumnos. Una vida sin Dios, nuestra autoridad máxima, sería triste y estaría llena de angustia.
Lean juntos 1 Timoteo 2:1-2 «Así que recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos, por los reyes y por todas las autoridades, para que tengamos paz y tranquilidad, y llevemos una vida devota y digna».Refuerza la idea de que las autoridades son una idea de Dios y que nos ordenan, nos enseñan, nos guían y nos dan muchas respuestas. ¡Son puestas por el Señor y debemos orar por cada una de ellas!
Tomados de la mano cierren sus ojos y terminen la actividad orando por las autoridades de los diferentes lugares, por sus familias y por la persona a la que armaron el regalo, agradeciendo a Dios por cada una de ellas.
Para finalizar, organicen un día de la semana para entregar ese regalo a la persona de la que hablaron hoy, con el título ¡Doy gracias a Dios por todo lo que aprendo de ti! El desafío será darle un regalo a nuestro regalo: un regalo para nuestra autoridad.