NÚCLEO PRÁCTICO: Dios desea mi desarrollo personal y mi crecimiento en las relaciones con los demás
PRINCIPIO BÍBLICO 4: Las figuras de autoridad son importantes en mi vida
VERSÍCULO CLAVE: Ámense los unos a los otros con amor fraternal,respetándose y honrándose mutuamente»Romanos 12:10
ENFOQUE: Las figuras de autoridad son un referente amoroso, seguro y confiable

Encuentro 4: Pasitos que confían
Amados papitos, qué alegría que hayan llegado hasta aquí. En nuestro último encuentro aprendimos que Dios nos rodea de autoridades para que crezcamos seguros y protegidos. Por eso mismo, los invitamos a completar el desafío de la semana.
Frases para decirle a tu hijo:
-¡Estoy aquí para acompañarte siempre!
-¡Dios desea que crezcas rodeado de adultos que te amen!
-¡Nunca estarás solo, tu papá siempre estará contigo!
-¡Sin importar lo que pase, tu familia siempre será un lugar seguro!
Oración:
Querido Dios, gracias por las personas que me cuidan y me quieren. Gracias por mi mamá, mi papá, mis abuelitos y mis maestras. Tú los pusiste cerquita de mí para protegerme y enseñarme con amor. Ayúdame a escucharlos, a obedecer con alegría y a recordar que, a través de ellos, tú también me cuidas. En el nombre de Jesús, amén.
Desafío para caminantes:
Queridos papitos, los invitamos a escribir una carta para su hijo, en la que expresen con amor su compromiso de cuidado, protección y el gran valor que su pequeño tiene para la familia. Los animamos a conservar esta carta y leerla junto a su hijito con frecuencia. Este gesto sencillo ayudará a fortalecer la memoria afectiva del niño, recordándole siempre cuán amado e importante es para las personas que le rodean. Al finalizar la lectura, oren juntos para reforzar su vínculo de amor, bajo la guía de Dios.
Desafío para no caminantes:
Elijan juntos una rutina diaria sencilla y manténganla siempre de la misma manera: puede ser una canción antes de dormir, una breve oración o un abrazo antes de salir de casa. Estos pequeños gestos ayudan a su hijito a comprender que la autoridad también se vive a través de la constancia y de un orden amoroso que brinda seguridad.
Al finalizar la actividad, lean cada día un versículo con su bebito. Acompáñenlo con mímicas suaves y caricias, creando un espacio especial para compartir la Palabra de Dios.
Aunque su bebito aún no pueda hablar, anímenlo a repetirlo o a expresarlo a su manera. Sin lugar a dudas, la Biblia irá fortaleciendo el vínculo entre ustedes y sembrando amor en su corazón.